viernes, 20 de febrero de 2009

Sobre el diseño del blog

¿Cómo os gustaría que fuese el diseño de nuestro blog?
¿Ideas, opiniones, colores que os gusten, tipos de letra, ejemplos de por ahí...?
Podéis escribir lo que os plazca aquí abajito, como no creo que mucha gente entre aquí, quedará inter nos. Luego lo quitamos y ya está ;O)
Retirado: ahora lo tenéis en el menú lateral. No os cortéis :O)

jueves, 19 de febrero de 2009

Crear una aventura donde Alberto busca una novia por Internet

Había pasado una hora y Alberto seguía sin poder dormir. Nuevamente la salida del viernes le había dejado desazonado. Necesitaba algo que rompiese la monotonía. Todos sus amigos ya tenían pareja e incluso niños, Alberto se sentía solo.

Esa noche, incapaz de conciliar el sueño, Alberto se levanto de la cama para conectarse a Internet. El 90% de sus e-mail era publicidad pornográfica y anuncios de contactos, así fue como conoció a NADIUSCA.

“CATALOGO GRATIS”, matrimonio con rusa, pedidos en menos de 10 meses.

En realidad Alberto no buscaba esposa o quizás sí, pero no lo sabía. Ojeo una y otra vez el infinito catalogo de mujeres. Tres horas después tras un larga y pesada selección, Alberto enviaba su mejor foto a la agencia para que se la mandaran a la chica elegida, NADIUSCA NOVOKOV, una rubia de 26 años con cara de ángel, cuerpo de anuncio y vestimenta de colegiala. Como la mayoria de chicas del catalogo, estudios superiores y profesión manager sin más. Una vez rellenados todos los datos y aceptado el apartado términos y condiciones, Alberto gastaba los ahorros de los últimos tres años con la facilidad del que compra un libro en amazon; esa noche durmió como un bebe.

A la mañana siguiente, lo primero que hizo Alberto cuando saco el pie de la cama fue mirar su correo. La señorita NADIUSCA había aceptado el perfil de Alberto. Solo había una pequeña incidencia: por problemas que la agencia no mencionaba, Nadiusca se retrasaría un mes ya que no podía volar, por lo que tendría que ir en autobús. Alberto no puso objeción alguna y con su aceptación completo los tramites para la entrega.

Cuando Alberto le conto a su padre que en cinco meses viviría con ellos su nueva mujer rusa, la reacción de este no fue muy diferente que si hubiese dicho que había comprado un cerdo.

- ¡Estáis locos!- dijo acompañado de un pequeño gesto de desconcierto y se volvió a colocar el auricular derecho para seguir escuchando el larguero.

Por el contrario, la madre de Alberto puso el grito en el cielo ante una idea tan insensata y estuvo 3 días rezando a la virgen de los desamparados para que su hijo recobrase la lucidez.

Con la excusa de tranquilizar a su madre y con la intención verdadera de eliminar cualquier habladuria de la gente ante la sospecha de que Nadiusca no era algo que se hubise ganado por su propio encanto, Alberto ejecuto todo un plan para propagar el rumor de que había estado citándose a escondidas en Madrid con una chica rusa durante los últimos 5 meses. Tal y como había planeado, en Matalpino no se hablaba de otra cosa y todo el mundo estaba hecho a la idea, e incluso había gente que aseguraba haberles visto paseando en Madrid.

I. EL DÍA ESPERADO.

De camino a la estación de autobuses las miradas de la gente y los cotilleos de fondo hacían a Alberto empinarse de orgulloso. Por una vez en su vida se sentía no solo sexi sino envidiado. Todos los vecinos le saludaban con alegría mientas el presumía abiertamente.

Alberto llevaba toda la mañana preparándose para la llegada de su futura esposa. Había comprado para la ocasión un traje blanco con camisa negra y unos zapatos de gangster de los 50 con puntera curva en blanco y negro. Llevaba el poco pelo que tenia engominado hacia atrás y una chistera que acentuaba su ridículo aspecto.

Cuando el autobús llego a la estación Alberto cruzaba los dedos a la vez que repetia en silencio una y otra vez – que me quiera, que me quiera, que me quiera!!!

El autobús paro y Alberto busco a través de las ventanas a Nadiusca entre la gente. En la fila 8 pegada al cristal del pasillo derecho Nadiusca le sonreía y saludaba agitando las manos con gran excitación. Su sonrisa era tan efusiva que sus ojos se habían convertido en dos líneas y la apertura de su boca mostraban incluso las muelas del juicio.

Nadiusca espero sentada a que los viajeros terminaran de coger sus cosas de los maleteros, mientras a través de la ventana le enviaba besos con la mano. Alberto embobado respondía con caritas de payaso y le mandaba besos absorto en su papel de tortolito sin percatarse que había más gente en la estación.

Cuando el autobús se descargo un poco Nadiusca se dirigió a la salida. En paralelo y todavia con los dedos cruzados, Alberto caminaba a su busqueda. Por fin podría besar esa cabecita rubia sonriente que bajaba las escaleras. Cuando el señor Marcelo se retiro y dejo de ser la barrera entre Nadiusca y Alberto, cuando la tuvo enfrente, cuando llego el momento que había esperado durante los últimos cinco meses, fue entonces cuando el mundo de Alberto se derrumbo, las carantoñas cambiaron por desconcierto y exclamo.

¡Oh dios mío! – el grito seco capto la mirada de toda la gente que había en el autobús.

Nadiusca intentando rebajar su reacción se abalanzo a sus brazos y le beso en la boca, luego le dijo -Serrrr Nadiuscaaa.

Alberto estaba nervioso y no sabía que hacer, ¿Cómo lo taparía? ¿Qué diría ahora?.

De camino a su casa Alberto iba absorto en sus pensamientos mientras Nadiusca sufría tirando de las 3 pesadas maletas.

La madre de Alberto les recibió con una gran sonrisa que se desvaneció cuando Alberto dejo paso a Nadiusca.

– !oh dios mio!, grito la madre escandalizada.

- !estáis todos locos!- exclamo el señor Alonso a la vez que se ponía el auricular derecho para seguir escuchando el carrusel deportivo.

- ¡Que coja las maletas y se vaya a su casa!- exclamo la señora Alonso.

- Es muy tarde mama.

- Alberto, ¿pero no te das cuenta hijo?

- Así podremos explicar el porque se viene a vivir aquí, ¡es más! nos viene hasta bien, ahora la gente pensará que nos casamos por eso.

- Hijo mió… desde que conociste a esta muchacha no hacemos otra cosa que mentir, yo no voy a decir más mentiras

- Mama, mamita mía, necesito que hagas esto por mi, estoy enamorado, la quiero…… La señora Alonso, que había parido a Alberto, no insistió en convencer a su hijo, que acabaría dándole todos los argumentos necesarios para salirse con la suya.

II. LA CRIATURA

Tal y como Alberto había previsto las malas lenguas empezaron a decir que la muchacha se casaba por “el bombo”.

29 dias despues de la la llegada de Naidusca, Alberto esperaba junto a su familia en la sala de espera de un hospital.

La madre mientras rezaba a la virgen del parto.

- Mama, ¿tu crees que se parecerá a mí?

- Pues claro que no hijo mío, pues claro que no.

Tras varias horas y una epidural, Nadiusca dio a luz un precioso niño.

La puerta de la sala de espera se abría y un enfermero preguntaba con un grito seco

- ¿Alberto Alonso?.

- ¡yo, soy yo!

- Pueden entrar máximo dos- decía el enfermero con voz mandataria.

- Pués tu te quedas aquí- le decía la señora Alonso al señor Alonso que respondía:

- ¡estáis locos!

Alberto caminaba emocionado hacia habitación a la vez que cruzaba los dedos. Abrió la puerta y dejo paso a su madre. Nadiusca les sonrío con los ojos como líneas y le hizo un gesto para que cogiese el niño.

La sonrisa de Alberto y su madre se desvaneció cuando vieron a la criatura.

El primer comentario de Alberto fue:

- Mama, a partir de ahora tenemos un bisabuelo negro.

lunes, 2 de febrero de 2009